"Hoy en día, mucho arte no simboliza ni representa nada"
El escultor Josep Maria Subirachs ha casi entregado su vida a la Sagrada Familia. Cree que su obra necesita "dos años largos más" para darse por terminada. En esta entrevista asegura que su próximo proyecto será impulsar la creación del Espai Subirachs en Barcelona, en la que se recoja su obra.
(EUROPA PRESS 30/10/01)
El escultor Josep Maria Subirachs ha casi entregado su vida a la Sagrada Familia. Cree que su obra necesita "dos años largos más" para darse por terminada. En esta entrevista asegura que su próximo proyecto será impulsar la creación del Espai Subirachs en Barcelona, en la que se recoja su obra.
Usted decidió trasladarse a vivir al interior de su obra más conocida, el santuario de la Sagrada Família. ¿Es un obsesionado de su trabajo? Sí. Soy un obsesionado de mi trabajo porque es lo que me llena toda la vida. El trabajo del artista es la obra, que forma parte de la propia vida. ¿Qué representa para usted la figura de Antoni Gaudí? Antoni Gaudí es seguramente el artista más creador que ha tenido nuestro país. Es un hombre genial, con unos hallazgos extraordinarios. A veces muy desigual en su obra, pero cuando uno tiene mina es extraordinario. Lo que pasa es que es un artista de otra época y, por esto, cuando me puse a trabajar con la Sagrada Familia dije que aceptaba el encargo si podía hacerlo a mi manera y sin imitar a Gaudí. ¿En qué punto se encuentran los trabajos en el santuario que ideó el arquitecto catalán? Llevo unos años trabajando en la fachada de La Pasión de la Sagrada Família y ahora nos encontramos en la recta final, aunque todavía me quedan un par de años largos para finalizar, calculo que hacia el año 2004. Ahora he finalizado cuatro puertas de bronce esculpido dedicadas a escenas de La Pasión de Cristo y que pueden recordar las celebres puertas del Renacimiento, cuando los escultores trabajaban las puertas como un elemento escultórico más. Y cuando el santuario se dé por finalizado, ¿qué le espera? Cuando termine la Sagrada Familia me dedicaré a la creación en Barcelona del Espacio Subirachs, un museo en el que se expongan mis obras de forma permanente. Se trata de un proyecto que deberá contar con la participación de la administración pública porque será una obra costosa, pero vale la pena que mi obra pueda quedar reunida. ¿Qué recorrido ha hecho desde que se inició en el arte? Hoy en día mi obra puede dividirse en diferentes etapas. Un inicio noucentista hasta llegar a una época expresionista. Luego inicié una época abstracta y, después una época que yo llamo de nueva figuración, en la que uso la figuración pero de una forma digamos que no realista, sino que más bien simbólica. Lo que estoy haciendo ahora, en cierto modo, es un nuevo expresionismo. ¿Qué es lo que usted quiere transferir a las futuras generaciones de escultores? El aprendizaje de la técnica. Que se aprenda a realizar la obra de la mejor manera posible y dotarla de contenido. Muchas de las obras de arte que se hacen hoy en día no simbolizan nada, son absolutamente arbitrarias. Yo pienso que la obra de arte tiene que ser un medio de comunicación y, por tanto, debe narrar ideas. El panorama que dibuja usted en el arte parece desolador... Los árboles no me dejan ver el bosque. En todo caso, pienso que estamos en una época ecléctica e interesante. En Catalunya, quizás nos encontramos en un momento un poco bajo de forma, pero espero que se rehaga. ¿Qué sentido quiere darle a su obra? Tener contenido. Todo lo que hago es muy simbólico, un verdadero trabajo de contenido y no de formas porque sí. Formas que podrían ser teorías filosóficas expresadas en volúmenes. Uno tiene sus propias ideas filosóficas y yo, quizás por la influencia del dibujo, empecé a plasmarlas de manera plástica. Hubiese podido ser arquitecto, pintor, ministro o incluso cineasta pero, en fin, me dediqué a la escultura.