Miembro de la generación más reciente de artistas vascos, Asier Mendizabal (Ordizia, Guipúzcoa, 1973) realiza esculturas e instalaciones que comparten una característica común: la búsqueda de signos y símbolos que permitan constituir identidades de grupos e individuos más allá de nociones de pertenencia geográfica o cultural. Así, la noción de generación o de relación emocional hacia acontecimientos o líneas de producción estéticas (música) confirman ámbitos de identificación dónde encontramos tanto la relevancia del hard rock o del punk como una mirada crítica hacia los modelos de convivencia propuestos por la modernidad, sobre todo con respecto a la arquitectura, el mundo del trabajo y las supuestas emancipaciones que la historia ha ofrecido. Mendizabal trabaja sobre las imágenes que conforman diferentes subculturas, desde el nivel del signo gráfico hasta la aparentemente inalterable neutralidad de los paisajes naturales y sus encuentros con la artificialidad del urbanismo rural.
Esta exposición ofrecerá una visión monográfica del trabajo realizado por el artista, en particular de un conjunto de obras que tienen por objeto la tensión entre los entornos urbanos como contenedores y generadores de conciencia colectiva de un lado, y los paisajes semirurales que conforman determinados tipos de asociaciones (vecindades, complicidades, agrupamientos, etc.) igualmente relevantes. El cine como técnica de constitución de imágenes colectivas liberadoras jugará, asimismo, un papel preponderante. La exposición incluirá también la realización de una obra realizada expresamente para esta ocasión.